viernes, 11 de septiembre de 2020

HISTORIA DE TERESA LOPEZ


 Bien he de contaros quien fui.

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Bien os veo que estáis ahí.

Hallábame estirando las faldas y poniendo un mandil que es bueno presentarse bien arreglada y compuesta.

Mas sé que debo presentarme.

Mi nombre es Teresa López. No se ni cuando ni donde nací pero cerca de la Villa de Majêrit, donde vivo.

Caseme con ________________________ y me hice panadera pues mi marido lo era.

Murió él al poco mas por esa circunstancia me tomó como maido su ayudante, Juan Palanca, un gascón de nombre Juan Palanca que era el ayundante del pobre ___________

Yo habíale mucho cariño pues era como de 20 tantos años y muy cumplido, amasaba con gran conocimiento y las mulas que arrastraban el molino le tenían en consideración, la Muricha más que otra pues era ciega ciega y aagradábale la voz con cumplidos que le hacía. La pobre mula se aprontaba para recibir su caricias y susurros en la oreja y se apresuraba tirar de la rueda.

Vivíamos en el centro de la Villa, en una Calle sin nombre de donde nos mudamos a la muy ancha ce Toledo, al final, donde empieza la vega tras la plaza y la puerta.

La casa era vieja pero grande y con patio.

De mi difunto Domingo Pérez heredé la tahona, la panadería, el molino, las mulas y todos los utensilios necesarios para hacer el pan, incluido el horno.

Al poco nació nuestro hijo Juan el único que tuvimos.

Bien estuvimos varios años en la casa con nuestro hijo. Mi esposo Juan le puso a estudiar las letras y los números pues quería que se ilustrara en ello para llevar las cuentas y todo lo necesario del negocio y, así el niño se aplicaba mucho para darle gusto a su padre.

Pero aconteció que, cuando Juan el Mozo tenía 10 años que él mismo había contado azotaronme unas fiebres terribles y, al punto, el Señor me reclamó y fuime con dolor de mi hijo y su padre que despidieronme con todo el boato y la pompa que tal ocasión requiere.

Me llevaron a la iglesia de San Millán y allí me encuentro bajo una lápida para la vida Eterna.

Y esta es mi corta historia que no ocurrió más por morirme con pocas ganas pero sin otro repedio.

Aquí me despido pues que luego vendrán 2 esposas más: Jerónima de Cofio e Isabel de Cigales y os contaran sus cuitas.

  Introducción:   Madrid, como ya sabréis, se origina en un punto sobre la terraza del Manzanares allá por el siglo IX, tras la toma del...